Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a plena luz; lo que se les susurra al oído, proclámenlo desde las azoteas.
Mateo 10:27 (Nueva Versión Internacional)
Creo que con esta revolución del internet muchos de nosotros hemos salido con ventaja. La virtud de escribir y compartir lo que cruza por nuestras vidas, es sorprendente. Y más, cuando lo que se comparte tiene como origen el corazón de Dios.
Sencillamente; Dios susurra el mensaje que anunciamos. Palabras de gracia y de propósito.