
Nunca toques a un soñador. No lo subestimes. Son sumamente peligrosos y audaces. Ellos pueden dejarte una gran lección si los menosprecias. Cuando menos lo esperes estarán ocupando lugares inesperados y quizá mañana estén administrado por encima de ti los graneros de tu ciudad.
La peculiaridad de Dios
y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios? Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.
Génesis 41:38-39 (Reina-Valera 1960)
De un simple soñador al segundo del faraón. Ese es el inconfundible y extraordinario estilo Dios. Toma la simpleza y la convierte en realeza.
Pero, ¿Qué hizo José para que ocurriera este suceso?
Antes de poder ocupar el sillón real José fue fiel a sus sueños y administró su talento. Nadie imaginaba que ese joven con una túnica de colores se sentaría a lado del faraón.
Ahora, que de ti ¿Sientes una vida simple?
Eres un candidato a ser cambiado por el estilo Dios. ¿Qué debes hacer? Muy buena pregunta; Se fiel a tus sueños y administra tu talento. Dios se encarga del tiempo y los acontecimientos. Y cuando menos lo esperes, cuando parezca un día más; ¡! Sorpresa ¡!
Fuiste tocado por el inconfundible y extraordinario estilo Dios.
Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.
Génesis 45:8 (Reina-Valera 1960)
Etiquetas: Aprendizaje, capacidad de soñar, comunidad, cristianismo, cultura, iglesia, reflexión, sueños
Octubre 7, 2009 a las 4:26 pm |
Waooo! Me encantó esté mensaje. Es poderoso! Dios te siga bendiciendo!