
Todos en la vida estamos en un lado de la balanza, emergiendo para alcanzar el éxito en la vida o desertando a toda posibilidad o progreso, el punto intermedio, es solo la mediocridad.
Comúnmente, me encuentro con amigos o conocidos que durante una gran charla extendida hablando de diversos tópicos de la vida, nos detenemos a preguntarnos por aquellos viejos amigos que por alguna curiosa razón dejamos de ver con el pasar de los años. Y muchas veces nos quedamos con un vació muy grande ante tal pregunta y sin ninguna respuesta concreta con que respondernos.
Y es que parecía que todos veníamos remándola muy bien, o eso pensábamos. Que todos teníamos sueños y proyectos que alcanzar, o eso imaginábamos. Ningún síntoma visible a primera vista. Ninguna señal mostrada. Ningún código revelado o manifiesto. Mas de repente, un gran derrumbe sorpresivo, el tsunami presente ante las costas de la vida; matrimonios destrozados, finanzas en bancarrota, vidas despedazadas, propósitos interrumpidos, llamados tirados al olvido.
Grietas internas que elaboraban tal suceso. Hendiduras ocultas presagiando tal desastre. Y como muchos otros, estuvimos ajenos a tal fracaso.
Cuántos avisos ignorados. Cuántas señales pasaron sin atrapar la atención.Falta de comprensión o comunicación. Descontrol de finanzas y facturas. Carácter débil y raquítico. Distracciones permitidas por montones. Oraciones frías y repetitivas. Pero no todo está bajo el agua, y si podemos rescatar algo ante tal catástrofe, hoy, es el día.
Kyle Rote Jr dijo una vez;
No tengo dudas de que hay muchas formas de ser un ganador, pero en realidad hay solo una forma de ser un perdedor, y esta es fracasar y no ver más allá del fracaso.
En la vida, podemos detenernos para hacer ciertas correcciones y recobrar el empuje necesario para seguir peleándola día a día, pero nunca podemos darnos el lujo de bajar el ánimo y dejarnos llevar por el fatalismo.
Todos en la vida estamos en un lado de la balanza, emergiendo para alcanzar el éxito en la vida o desertando a toda posibilidad o progreso, el punto intermedio, es solo la mediocridad.
Y ya sea que estemos a fin de año, o al comienzo de uno nuevo. Es un buen tiempo para hacer un análisis retrospectivo para ver lo vivido en el año transcurrido. Y si por alguna razón entraste y leíste este blog, y cabe la intención de que podamos animarte, permítenos decirte que; No todo está perdido, y aun que paradójicamente no todo el tiempo se gana, tú eres quien determina estar en competencia a puntando a tu victoria.
Estos son algunos pasos útiles para hacer la restauración necesaria.
- Determina romper el ciclo oculto de tu derrumbe.
- Aprende de cada error cometido.
- Asume cada una de las responsabilidades.
- Busca un tutor o amigo en quien apoyarte.
- Señala hacía donde te diriges a corto plazo.
- Revisa día a día tu progreso.
- Haz las correcciones necesarias para seguir avanzando.
Tú determinas de qué lado de la balanza quieres estar, emergiendo ante la vida o desertando ante ella.
Etiquetas: Aprendizaje, Capacitación, cristianismo, cultura, didáctica, discípulado, formación, liderazgo, práctica, productividad, rendimiento
Diciembre 16, 2007 a las 10:14 am |
[...] anteriormente he escrito, no todo el tiempo se gana, pero si puedo determinar mantenerme en competencia y en un continuo entrenamiento, todo para alcanzar el éxito esperado. Por lo cual, si lo hago de [...]
Diciembre 27, 2007 a las 12:03 am |
[...] En cambio, yo sigo aquí en la esquina. La ansiedad me ataca y la duda. La tentación de irme a casa me abofetea una y otra vez y esa misma voz que me susurra al oído diciendo: -Para que seguir esperando-, pero pese a todo, tomo la decisión y sigo aquí en el lugar correcto. [...]